Con Wuama, cualquier persona tiene a su disposición un equipo completo de empleados digitales: uno prevé los cubiertos de la semana y prepara el pedido a cada proveedor, otro redacta la respuesta a cada reseña, otro escribe el menú del día, otro cuadra la caja de ayer y otro monta el cuadrante de turnos. Tú hablas con Enzo por WhatsApp. Ellos hacen el resto.
Reservas, ventas de las últimas cuatro semanas y festivos: cubiertos previstos por servicio, cada lunes.
Lista por proveedor según la previsión y el escandallo, con el precio de la última factura. El pedido, listo para mandar.
Respuesta redactada a cada reseña nueva y el menú del día escrito cada mañana.
Ventas de ayer frente a la previsión y al mismo día de la semana pasada. Desviaciones de más del 10 %, señaladas.
Turnos según los cubiertos previstos, vacaciones y festivos. El cuadrante, listo para compartir.
Wuama no es un chatbot: es una organización. Enzo es el copiloto de la empresa; debajo, directores de departamento; debajo de cada director, empleados digitales expertos en lo suyo. El pack «Restaurante al día» contrata el departamento entero con su director.
Habla con el dueño por WhatsApp y por el chat. Recibe cada encargo, decide a qué departamento va y devuelve el resultado en una frase.
Cada lunes fija la previsión de cubiertos por servicio y con ella reparte el trabajo: qué comprar, qué turnos, qué vigilar. Decide contigo, no por ti.

Facturas, cobros, pagos, impuestos y el gestor.

Campañas, contenidos y publicación en redes.

Agenda, correo, nóminas y documentación.

Escandallo por plato, lista por proveedor según la previsión y el precio por kilo de la última factura. Deja cada pedido redactado; lo mandas tú.

Lee cada reseña nueva en Google y TripAdvisor y redacta la respuesta en el tono de la casa. La publicas tú.

Escribe el menú del día para la pizarra y la web, propone qué plato no rota y qué precio pide el escandallo.

Lee las ventas de ayer en el ERP, las compara con la previsión y con el mismo día de la semana pasada, y señala lo que se sale.

Monta el cuadrante de la semana según los cubiertos previstos, las vacaciones y los festivos, y señala los huecos. Lo compartes tú.
Seis tareas programadas que nacen paradas: el dueño enciende las que quiere. Solo recibe lo que importa, por WhatsApp, en su móvil.
Reservas de Google Calendar, ventas de las últimas cuatro semanas en el ERP y los festivos: 640 cubiertos previstos, 90 más que la semana pasada por el puente.
Una frase, una decisión. El dueño contesta desde el móvil y el equipo sigue.
Cada día. Ventas del domingo en el ERP: 3.480 €, un 12 % por debajo de la previsión en la cena. Lo señala; no lo adorna.
Lista por proveedor para 640 cubiertos, con el escandallo y el precio de la última factura. El pedido a la pescadería, redactado en Archivos; lo mandas tú.
Cada día. Tres reseñas nuevas en Google, una de dos estrellas por la espera del sábado. Respuesta redactada en el tono de la casa; la publicas tú.
Cada día de servicio. Primeros, segundos y postre con lo que hay en cámara y lo que llega hoy. Texto listo para la pizarra y la web; en redes, con el pack de Redes.
Turnos para 640 cubiertos con las vacaciones de agosto y el festivo del jueves. Falta un camarero el sábado por la noche: te lo dice.

El director no deja al dueño tomar ninguna decisión a ciegas. Cada fase dice qué hace el equipo y, en dorado, lo poco que sigue siendo humano: elegir, pagar y firmar.
Tu carta, tus proveedores y las últimas cuatro semanas de ventas. Dónde se va el dinero.
tú eliges por dónde empezarReservas, histórico y festivos: cubiertos por servicio, cada lunes.
tú corriges lo que solo sabes túEscandallo, lista por proveedor y el pedido redactado.
tú mandas el pedido y pagasCada reseña con su respuesta redactada; los temas que se repiten.
tú publicas la respuestaMenú del día cada mañana; platos que no rotan y precio por escandallo.
tú apruebas precios y publicasCierre diario con desviaciones y el cuadrante de la semana.
tú compartes el cuadranteSeis tareas encendidas: el lunes a las 08:04 ya sabes cómo va la semana.
tú lees un WhatsAppPrecios de lonja y de mercado, qué hace el restaurante de al lado, qué dicen de ti en Google y TripAdvisor. Con fuentes, nunca de memoria.
Conectado a Holded, Quipu u Odoo en solo lectura: ventas por día y facturas de proveedor. Y tus reservas en Google Calendar. Te lo cuenta en cinco líneas.
El pedido a cada proveedor, la respuesta a cada reseña, el menú del día y el cuadrante: todo en Archivos, listo para que lo mandes tú.
Lee cada reseña nueva en las páginas públicas de Google y TripAdvisor y te dice qué se repite: la espera, el ruido, un plato.
El director crea tareas automáticas cuando hace falta. Nacen paradas: el dueño las enciende.
Gmail, solo lectura: confirmaciones y facturas de proveedor, para cruzarlas con lo que pediste y con lo que pagaste.
Escandallo por plato, precio por kilo entre dos proveedores, desviación de caja por servicio. Euros, no porcentajes sueltos.
Gastar, firmar o enviar algo pasa siempre por una pregunta al dueño. Potencia con freno.
«Los lunes a las ocho ya sé cuántos cubiertos vienen, qué pedir y quién trabaja el sábado. Antes lo sabía el jueves, si lo sabía.»
La promesa del pack, tal como la lee el dueño en DescubrirLa ficha del pack en Descubrir lo dice igual que aquí: qué conectar, qué darle y qué decisiones siguen siendo tuyas.
Un restaurante en marcha es un caso. La misma máquina monta una tienda online desde cero, las ayudas y subvenciones de cualquier pyme, los cobros de una gestoría o la agenda de una clínica. Cada pack es un departamento con su director, sus empleados y su vigilancia.

Siete sectores: hostelería, comercio, gestoría, salud, servicios, educación y otros. Instalables por el propio dueño.
Secretaría, administración, ventas, marketing, atención, documentación, equipo, cobros, pagos, tesorería, impuestos, nóminas, analista, revisor y CEO… y los que cada pack trae.
Copiloto, directores de departamento y empleados digitales. Una empresa de una persona funciona como una de treinta.
Sin saber de escandallos ni de hojas de cálculo, sin contratar a nadie, sin aprender ninguna herramienta. Hablando con Enzo por WhatsApp como hablarías con un socio.