Con Wuama, cualquier persona tiene a su disposición un equipo completo de empleados digitales: uno lee cada mañana lo que dicen de ti en Google, TripAdvisor, Trustpilot o Amazon, otro redacta la respuesta en el tono de tu casa, otro te dice qué se repite y otro prepara la petición de reseña para tus clientes contentos. Tú hablas con Enzo por WhatsApp. Ellos hacen el resto.
Cada mañana, las nuevas en Google, TripAdvisor, Trustpilot o Amazon, leídas en las páginas públicas. Ninguna se escapa.
Una respuesta redactada por reseña, buena o mala, con el dato del caso. Lista para pegar; la publicas tú.
Cada lunes: los temas que suben y bajan, lo bueno y lo malo, con la reseña de origen.
Cada jueves, quién salió contento esta semana y el texto de la petición. Lo mandas tú.
Cada mes, tu nota y tus temas frente a los tres de al lado, y el informe guardado en PDF.
Wuama no es un chatbot: es una organización. Enzo es el copiloto de la empresa; debajo, directores de departamento; debajo de cada director, empleados digitales expertos en lo suyo. El pack «Reputación y reseñas» contrata el departamento entero con su director.
Habla con el dueño por WhatsApp y por el chat. Recibe cada encargo, decide a qué departamento va y devuelve el resultado en una frase.
Cada mañana decide qué reseña merece respuesta hoy y cuál puede esperar, fija contigo el tono de la casa y reparte: quién lee, quién redacta, quién compara. Decide contigo, no por ti.

Facturas, cobros, pagos, impuestos y el gestor.

Campañas, contenidos y publicación en redes.

Agenda, correo, nóminas y documentación.

Lee cada reseña nueva en las páginas públicas de Google, TripAdvisor, Trustpilot o Amazon y cuenta qué se repite: la espera, el trato, un producto. Cada mes, tu nota frente a la de al lado.

Redacta la respuesta a cada reseña, buena o mala, en el tono de la casa y con el dato del caso: qué pasó, qué se arregla. La deja en Archivos; la publicas tú.

Fija contigo cómo habla la casa (a un elogio, a una queja, a un ataque) y escribe cada jueves la petición de reseña para los clientes contentos de la semana. La mandas tú.

Guarda cada reseña con su respuesta, por plataforma y por mes, y escribe el informe mensual en PDF: nota, temas y lo que cambió desde el mes pasado.
Cuatro tareas programadas que nacen paradas: el dueño enciende las que quiere. Solo recibe lo que importa, por WhatsApp, en su móvil.
Cada día. Dos reseñas nuevas en Google desde el sábado: una de cinco estrellas y una de una estrella por un pedido que llegó tarde. Las dos respuestas redactadas en el tono de la casa; las publicas tú.
Una frase, una decisión. El dueño contesta desde el móvil y el equipo sigue.
Cada lunes. 31 reseñas en 30 días, nota media 4,4. «Tarda en llegar» aparece cuatro veces, las cuatro en pedidos de viernes. Lo bueno: el trato, nueve veces.
Cada jueves. Nueve clientes de esta semana que repiten o que dieron las gracias, y el texto de la petición de reseña con el enlace a tu ficha. Lo mandas tú.
Cada mes. Tu 4,4 frente al 4,6, el 4,1 y el 4,3 de los tres de al lado, con lo que a ellos les critican y a ti no. Informe del mes en PDF, en Archivos.

El director no deja al dueño tomar ninguna decisión a ciegas. Cada fase dice qué hace el equipo y, en dorado, lo poco que sigue siendo humano: elegir, pagar y firmar.
Tus fichas públicas, tu nota en cada una y las últimas 50 reseñas. Qué se repite y qué está sin contestar.
tú confirmas cuáles son tus fichasGuía de cómo contesta la casa: a un elogio, a una queja, a un ataque. Con tres ejemplos redactados.
tú apruebas el tonoCada mañana, cada reseña nueva con su respuesta redactada y el dato del caso.
tú la publicasCada lunes, los temas que suben y bajan, con la reseña de origen y cuántas veces.
tú decides qué arreglarCada jueves, a quién pedirla y el texto de la petición con el enlace a tu ficha.
tú la mandasTu nota frente a los tres de al lado y el informe en PDF. Cuatro tareas encendidas.
tú lees un WhatsAppLee tus fichas públicas en Google, TripAdvisor, Trustpilot y Amazon, y las de tus competidores. Con fuentes, nunca de memoria.
Si conectas Holded, Quipu u Odoo en solo lectura, sabe quién te compró esta semana: de ahí sale la lista de a quién pedir reseña. Sin ERP, de lo que le cuentes.
La respuesta a cada reseña, la petición de reseña y la guía de tono: todo en Archivos, listo para que lo pegues o lo mandes tú.
Cada mañana, las reseñas nuevas de todas tus fichas en un solo sitio, con la nota, las que están sin contestar y lo que se repite.
El director crea tareas automáticas cuando hace falta. Nacen paradas: el dueño las enciende.
Gmail, solo lectura, opcional: los avisos de «reseña nueva» que te manda cada plataforma, para no perder ninguna aunque la ficha tarde en actualizarse.
Nota media por plataforma y por mes, reseñas que entran a la semana, cuántas con respuesta en menos de 24 h. Números, no impresiones.
Gastar, firmar o enviar algo pasa siempre por una pregunta al dueño. Potencia con freno.
«Antes me enteraba de una reseña mala cuando ya la había leído medio barrio. Ahora a las nueve tengo la respuesta lista y la pego.»
La promesa del pack, tal como la lee el dueño en DescubrirLa ficha del pack en Descubrir lo dice igual que aquí: qué conectar, qué darle y qué decisiones siguen siendo tuyas.
Las reseñas son un caso. La misma máquina monta una tienda online desde cero, las ayudas y subvenciones de cualquier pyme, la caja de un restaurante o los cobros de una gestoría. Cada pack es un departamento con su director, sus empleados y su vigilancia.

Siete sectores: hostelería, comercio, gestoría, salud, servicios, educación y otros. Instalables por el propio dueño.
Secretaría, administración, ventas, marketing, atención, documentación, equipo, cobros, pagos, tesorería, impuestos, nóminas, analista, revisor y CEO… y los que cada pack trae.
Copiloto, directores de departamento y empleados digitales. Una empresa de una persona funciona como una de treinta.
Sin saber de marketing ni de fichas de Google, sin contratar a nadie, sin aprender ninguna herramienta. Hablando con Enzo por WhatsApp como hablarías con un socio.