Con Wuama, cualquier persona tiene a su disposición un equipo completo de empleados digitales: uno lleva la lista de presupuestos abiertos y cuántos días llevan sin respuesta, otro redacta el seguimiento para que lo mandes tú, otro deja lista la contestación a cada duda y cada rebaja, otro te dice por qué se pierden los que se pierden. Tú hablas con Enzo por WhatsApp. Ellos hacen el resto.
Cada lunes, los presupuestos enviados con fecha, importe y días sin respuesta. Abiertos, ganados y perdidos, en una tabla.
Martes y viernes, cada presupuesto con más de 5 días sin contestar lleva su seguimiento redactado, con lo que quedó pendiente.
La respuesta a cada duda, lista para mandar. Si piden rebaja, hasta dónde bajar sin perder margen.
Cada mes: motivos de los perdidos, precio medio del que gana y cuántos días tarda el sí.
Cada trimestre, la plantilla del presupuesto revisada con lo que funcionó: qué va primero y cómo se explica el precio.
Wuama no es un chatbot: es una organización. Enzo es el copiloto de la empresa; debajo, directores de departamento; debajo de cada director, empleados digitales expertos en lo suyo. El pack «Presupuestos que se cierran» contrata el departamento entero con su director.
Habla con el dueño por WhatsApp y por el chat. Recibe cada encargo, decide a qué departamento va y devuelve el resultado en una frase.
Lleva la lista de presupuestos vivos, decide contigo cuándo insistir y hasta dónde bajar, y reparte el trabajo a sus cinco empleados.

Facturas, cobros, pagos, impuestos y el gestor.

Campañas, contenidos y publicación en redes.

Agenda, correo, nóminas y documentación.

Martes y viernes, los presupuestos con más de 5 días sin respuesta. Para cada uno, el mensaje de seguimiento redactado con lo que quedó pendiente en la última conversación.

Lee lo que te contestan y deja lista la respuesta a cada duda. Si piden rebaja, propone hasta dónde bajar con tu margen delante.

Cada lunes, el estado de cada presupuesto con su importe. Cada mes, por qué se pierden, a qué precio se gana y cuántos días tarda el sí.

Escribe la parte del presupuesto que convence: qué incluye, por qué ese precio y qué pasa después de decir sí. Con lo que funcionó en los ganados.

Guarda cada presupuesto enviado con su desenlace y revisa la plantilla cada trimestre con lo aprendido. Tú la apruebas.
Cuatro tareas programadas que nacen paradas: el dueño enciende las que quiere. Solo recibe lo que importa, por WhatsApp, en su móvil.
Lee los presupuestos enviados en el programa de facturación y en el correo. Hoy: 9 abiertos por 23.400 €, 2 ganados y 1 perdido la semana pasada. Tabla en Archivos.
Una frase, una decisión. El dueño contesta desde el móvil y el equipo sigue.
Tres presupuestos llevan más de 5 días sin contestar. Para cada uno, el mensaje de seguimiento con lo que quedó pendiente, listo para que lo mandes tú.
Dos siguen mudos y uno ha contestado con una duda sobre plazos. Respuestas deja la contestación lista; el seguimiento de los otros dos, actualizado.
El mes cerrado: 14 ganados de 31. Los perdidos por precio se fueron a un competidor un 12 % más barato; los ganados, casi todos en la primera semana. Informe PDF.
La plantilla del presupuesto con lo aprendido: qué va primero, cómo se explica el precio, qué pasa después de firmar. En Archivos, para que la apruebes.

El director no deja al dueño tomar ninguna decisión a ciegas. Cada fase dice qué hace el equipo y, en dorado, lo poco que sigue siendo humano: elegir, pagar y firmar.
Cuántos presupuestos enviaste, cuántos cerraste y en cuántos días. Una página.
tú confirmas que la foto es la realHolded, Quipu u Odoo y Gmail en solo lectura. El equipo no toca ni un presupuesto.
tú pegas la clave del conectorCada presupuesto con fecha, estado y días sin respuesta. El seguimiento redactado.
tú mandas el seguimientoRespuesta lista a cada duda. Si piden rebaja, hasta dónde bajar sin perder margen.
tú decides la rebajaPor qué se pierden, a qué precio se gana, cuánto tarda el sí. Cada mes.
tú eliges qué cambiarEl presupuesto modelo revisado con lo aprendido, cada trimestre.
tú apruebas la plantillaCada lunes el estado, martes y viernes los seguimientos. Sin que nadie se te olvide.
tú lees un WhatsAppHolded, Quipu u Odoo, en solo lectura: presupuestos enviados, aceptados, rechazados y facturados. No toca ninguno.
Gmail en solo lectura: encuentra el presupuesto que mandaste, la respuesta que llegó y la que lleva 5 días sin llegar.
El seguimiento, la respuesta a una duda, la contraoferta. En Archivos, con el número de presupuesto y el importe, para que lo mandes tú.
Precio medio del que gana y del que pierde, días hasta el sí, importe por cliente. Euros y fechas, no porcentajes sueltos.
El director crea tareas automáticas cuando hace falta. Nacen paradas: el dueño las enciende.
Qué cobra la competencia por lo mismo y cómo lo presenta. Con fuente, nunca de memoria.
Con tu margen y el descuento máximo que fijaste, propone la rebaja que cierra sin perder dinero. La decides tú.
Gastar, firmar o enviar algo pasa siempre por una pregunta al dueño. Potencia con freno.
«Envías el presupuesto y te olvidas. Yo no: el martes te digo cuáles siguen sin respuesta y te dejo el mensaje escrito.»
La promesa del pack, tal como la lee el dueño en DescubrirLa ficha del pack en Descubrir lo dice igual que aquí: qué conectar, qué darle y qué decisiones siguen siendo tuyas.
Los presupuestos son un caso. La misma máquina monta una tienda online desde cero, la caja de una pyme a 90 días, las ayudas y subvenciones de cualquier negocio o los cobros de una gestoría. Cada pack es un departamento con su director, sus empleados y su vigilancia.

Siete sectores: hostelería, comercio, gestoría, salud, servicios, educación y otros. Instalables por el propio dueño.
Secretaría, administración, ventas, marketing, atención, documentación, equipo, cobros, pagos, tesorería, impuestos, nóminas, analista, revisor y CEO… y los que cada pack trae.
Copiloto, directores de departamento y empleados digitales. Una empresa de una persona funciona como una de treinta.
Sin saber de ventas, sin contratar a nadie, sin aprender ninguna herramienta. Hablando con Enzo por WhatsApp como hablarías con un socio.