Con Wuama, cualquier persona tiene a su disposición un equipo completo de empleados digitales: uno apunta cada documento que te pide un cliente y para cuándo, otro tiene tu carpeta de proveedor contada, otro rellena el cuestionario de homologación desde ella, otro mira cada lunes lo que caduca. Tú hablas con Enzo por WhatsApp. Ellos hacen el resto.
Cada correo de un cliente que pide un documento, apuntado con el cliente, el papel y el plazo. Ninguna petición se queda en la bandeja.
Escrituras, certificados, pólizas y prevención en una carpeta de Drive, cada documento con su fecha de caducidad.
Por persona: formación en prevención, aptitud médica y equipos de protección entregados. Lo que falta, con nombre.
El de homologación de cada cliente, rellenado desde tu carpeta. Las preguntas sin respuesta, marcadas. Lo subes tú.
Cada lunes, lo que vence en los próximos 30 días y dónde se renueva cada cosa.
Wuama no es un chatbot: es una organización. Enzo es el copiloto de la empresa; debajo, directores de departamento; debajo de cada director, empleados digitales expertos en lo suyo. El pack «Homologado como proveedor» contrata el departamento entero con su director.
Habla con el dueño por WhatsApp y por el chat. Recibe cada encargo, decide a qué departamento va y devuelve el resultado en una frase.
Sabe qué exige cada cliente para dejarte trabajar con él, lleva la cuenta de tu carpeta de proveedor y reparte el trabajo a sus cinco empleados. Lo que pide certificado digital o un portal, te lo pasa a ti.

Facturas, cobros, pagos, impuestos y el gestor.

Campañas, contenidos y publicación en redes.

Agenda, correo, nóminas y documentación.

Lee tu carpeta de Drive y lleva la ficha de cada documento con su fecha de caducidad. Rellena desde ahí el cuestionario de homologación de cada cliente.

Qué certificado pide cada cliente y dónde se saca. Lee cada póliza y apunta coberturas, importe asegurado y vencimiento.

Por cada trabajador que entra en casa de un cliente: formación en prevención, aptitud médica y equipos de protección. Reúne los papeles antes de cada entrada.

Lee tu Gmail cada mañana y apunta cada petición de documentación: qué cliente, qué papel y para cuándo. No contesta a nadie.

Cruza las fechas de tu carpeta con tu agenda: lo que caduca en 30 días, dónde se renueva y si antes tienes que entrar en casa de un cliente.
5 tareas programadas que nacen paradas: el dueño enciende las que quiere. Solo recibe lo que importa, por WhatsApp, en su móvil.
Lo que vence en los próximos 30 días. Hoy, dos: el seguro de responsabilidad civil el día 12 y la formación en prevención de un trabajador el 20. Y el jueves entras en la planta de un cliente.
Una frase, una decisión. El dueño contesta desde el móvil y el equipo sigue.
Todos los días: lee tu Gmail. Hoy, una: una constructora pide el certificado de la Seguridad Social y el recibo del seguro antes del viernes. Apuntada, con su plazo.
Bajo demanda: 42 preguntas de homologación de un cliente nuevo, contestadas desde tu carpeta. Las 6 sin respuesta, marcadas. Lo revisas y lo subes tú a su portal.
Bajo demanda: los papeles de coordinación de prevención para entrar en la planta del cliente. Formación, aptitud y equipos de los dos trabajadores que van, el seguro y la evaluación de riesgos, en una carpeta.
Cada mes: lo que te han pedido tus clientes contra lo que hay en tu carpeta. Este mes faltan dos: el plan de prevención actualizado y el justificante de pago del seguro.

El director no deja al dueño tomar ninguna decisión a ciegas. Cada fase dice qué hace el equipo y, en dorado, lo poco que sigue siendo humano: elegir, pagar y firmar.
Lo que exige cada cliente, sacado de sus correos y sus cuestionarios, en una tabla.
tú dices para quién trabajasLo que hay en tu Drive, lo que falta y la caducidad de cada documento.
tú compartes la carpetaQué certificado y qué póliza pide cada cliente, y dónde se consigue.
tú los descargas y contratasFormación, aptitud médica y equipos por persona. Lo que falta, con nombre.
tú lo pides a tu servicio de prevenciónEl de cada cliente, contestado desde tu carpeta, con los huecos marcados.
tú lo revisas y lo subesLo que caduca cada lunes; lo que piden tus clientes, cada mañana.
tú renuevas a tiempoConectado a Google Drive: escrituras, certificados, pólizas y fichas de prevención. Sabe qué tienes, qué está vencido y qué no hay.
Gmail en solo lectura: cada petición de documentación de un cliente, con quién la pide y para cuándo. No contesta ni envía nada.
El de homologación de cada cliente, contestado desde tu carpeta, en Archivos. Lo que no sabe, lo marca y te lo pregunta.
La póliza escaneada, el certificado en PDF, el diploma de un curso: saca la fecha de caducidad y la apunta en la ficha.
Dónde se pide cada certificado y qué dice la norma de coordinación de prevención, en la web pública de cada organismo. Con fuente.
Conectado a Google Calendar: cruza cada entrada en casa de un cliente con lo que caduca antes de esa fecha.
El director crea tareas automáticas cuando hace falta. Nacen paradas: el dueño las enciende.
Gastar, firmar o enviar algo pasa siempre por una pregunta al dueño. Potencia con freno.
«Tu cliente no te pide que seas perfecto: te pide los papeles en regla y a tiempo. Yo los tengo contados. Tú los subes.»
La promesa del pack, tal como la lee el dueño en DescubrirLa ficha del pack en Descubrir lo dice igual que aquí: qué conectar, qué darle y qué decisiones siguen siendo tuyas.
Homologado como proveedor es un caso: cubre lo que te exige un cliente; lo que te obliga la ley lo lleva «Al día con la ley». La misma máquina monta una tienda online desde cero, calcula la huella de carbono que te pide un cliente grande, vigila los gastos fijos y los contratos o busca clientes nuevos cada semana. Cada pack es un departamento con su director, sus empleados y su vigilancia.

Siete sectores: hostelería, comercio, gestoría, salud, servicios, educación y otros. Instalables por el propio dueño.
Secretaría, administración, ventas, marketing, atención, documentación, equipo, cobros, pagos, tesorería, impuestos, nóminas, analista, revisor y CEO… y los que cada pack trae.
Copiloto, directores de departamento y empleados digitales. Una empresa de una persona funciona como una de treinta.
Sin saber de homologaciones, sin contratar a nadie, sin aprender ninguna herramienta. Hablando con Enzo por WhatsApp como hablarías con un socio.