Con Wuama, cualquier persona tiene a su disposición un equipo completo de empleados digitales: uno estima cuánto crédito tienes desde tus nóminas, otro sabe qué formación le falta a cada puesto y a quién le caduca, otro prepara los papeles de cada curso para tu gestor, otro te avisa en octubre de lo que vas a perder. Tú hablas con Enzo por WhatsApp. Ellos hacen el resto.
Cuánto te corresponde este año, calculado desde tus nóminas, con el supuesto escrito y el sitio donde ver la cifra oficial.
Prevención de riesgos y la formación que exige tu actividad: quién la tiene y a quién le caduca en los próximos 90 días.
Cada trimestre, los cursos que encajan con cada puesto y lo que cuestan frente al crédito que queda.
Lo que pide la bonificación, con cada plazo y su fuente, preparado para que lo tramite tu gestor o tú.
El 1 de octubre, el crédito que sigue sin usar y los cursos del plan que caben antes del 31 de diciembre.
Wuama no es un chatbot: es una organización. Enzo es el copiloto de la empresa; debajo, directores de departamento; debajo de cada director, empleados digitales expertos en lo suyo. El pack «El crédito de formación que pierdes» contrata el departamento entero con su director.
Habla con el dueño por WhatsApp y por el chat. Recibe cada encargo, decide a qué departamento va y devuelve el resultado en una frase.
Lleva la cuenta del crédito que tienes y del que has gastado, decide contigo el plan del año, reparte el trabajo a sus cuatro empleados y te avisa a tiempo de lo que queda.

Facturas, cobros, pagos, impuestos y el gestor.

Campañas, contenidos y publicación en redes.

Agenda, correo, nóminas y documentación.

Apunta el puesto de cada persona, la formación que tiene y la que le pide su trabajo: prevención de riesgos, manipulación de alimentos, carretilla. Y a quién le caduca.

Lee las nóminas del año anterior, suma lo cotizado por formación y estima tu crédito, con el supuesto escrito y la fuente oficial al lado.

Prepara lo que pide la bonificación de cada curso: datos del curso y de cada participante, fechas y cada plazo con su fuente. Lo tramita tu gestor o tú.

Reúne la factura del centro, el control de asistencia y los diplomas de cada curso, y marca lo que falta para justificarlo.
5 tareas programadas que nacen paradas: el dueño enciende las que quiere. Solo recibe lo que importa, por WhatsApp, en su móvil.
La estimación del crédito de este año desde las nóminas del anterior, con el supuesto escrito y dónde ve tu gestor la cifra oficial. Cada trimestre se repite, con lo ya gastado.
Prevención de riesgos y la formación que exige tu actividad, persona a persona. Este mes: a dos personas les caduca el curso en noviembre y la última en entrar no lo tiene.
Cada trimestre: cursos que encajan con cada puesto, con precio, horas y modalidad, frente al crédito que queda. Una propuesta para que la apruebes tú.
Bajo demanda: el dueño eligió curso el lunes. Los papeles que pide la bonificación, con cada plazo y su fuente, en Archivos para que los tramite tu gestor o tú.
El crédito que se perderá el 31 de diciembre si no se usa, la norma que lo dice y los cursos del plan que caben en esos tres meses.
Una frase, una decisión. El dueño contesta desde el móvil y el equipo sigue.

El director no deja al dueño tomar ninguna decisión a ciegas. Cada fase dice qué hace el equipo y, en dorado, lo poco que sigue siendo humano: elegir, pagar y firmar.
Una estimación desde tus nóminas, con el supuesto escrito.
tú o tu gestor miráis la cifra oficialLo obligatorio, lo que caduca y lo que pide cada trabajo.
tú confirmas los puestosCursos por puesto y por trimestre, frente al crédito que hay.
tú apruebas el planTres opciones por necesidad: precio, horas y modalidad.
tú eliges centro y pagasLos papeles de la bonificación, listos antes de empezar.
tú o tu gestor hacéis la comunicaciónAsistencia, diplomas y factura, en el expediente de cada curso.
tú se lo pasas a tu gestorEn octubre, lo que queda; en diciembre, lo usado y lo perdido.
tú decides el último cursoLa web pública de FUNDAE, el BOE, tu convenio y los catálogos de centros de formación. Con fuente y fecha, nunca de memoria.
Los PDF de tu carpeta de Drive: quién está en plantilla, en qué puesto y lo cotizado por formación, en una tabla.
Certificados de cada persona, aunque sean una foto del móvil: qué curso, cuántas horas, de qué fecha y cuándo caduca.
Tres cursos por necesidad: precio, horas, modalidad y cuánto del crédito se come cada uno, en euros.
El plan de formación, la ficha de cada curso y su expediente. En Archivos, para tu gestor o para ti.
Con Google Calendar conectado, cruza las fechas de cada curso con lo que ya tienes y te dice cuál choca.
El director crea tareas automáticas cuando hace falta. Nacen paradas: el dueño las enciende.
Gastar, firmar o enviar algo pasa siempre por una pregunta al dueño. Potencia con freno.
«El crédito para formar a tu equipo sale de lo que ya cotizas cada mes. Yo te digo cuánto hay, en qué usarlo y cuándo se pierde. Tú decides.»
La promesa del pack, tal como la lee el dueño en DescubrirLa ficha del pack en Descubrir lo dice igual que aquí: qué conectar, qué darle y qué decisiones siguen siendo tuyas.
El crédito de formación es un caso. La misma máquina monta una tienda online desde cero, lleva al día al equipo de una pequeña empresa, vigila los gastos fijos y los contratos de un negocio o busca las ayudas y subvenciones de cualquier pyme. Cada pack es un departamento con su director, sus empleados y su vigilancia.

Siete sectores: hostelería, comercio, gestoría, salud, servicios, educación y otros. Instalables por el propio dueño.
Secretaría, administración, ventas, marketing, atención, documentación, equipo, cobros, pagos, tesorería, impuestos, nóminas, analista, revisor y CEO… y los que cada pack trae.
Copiloto, directores de departamento y empleados digitales. Una empresa de una persona funciona como una de treinta.
Sin saber de bonificaciones, sin contratar a nadie, sin aprender ninguna herramienta. Hablando con Enzo por WhatsApp como hablarías con un socio.