Con Wuama, cualquier persona tiene a su disposición un equipo completo de empleados digitales: uno mira la agenda de mañana y te dice a quién llamar para cada hueco, otro prepara cada presupuesto de tratamiento, otro señala las cuotas que no se han cobrado y otro redacta la respuesta a cada reseña. Tú hablas con Enzo por WhatsApp. Ellos hacen el resto.
Cada tarde, los huecos de mañana en Google Calendar cruzados con la lista de espera: tres nombres por hueco, por orden, con el texto listo. Lo manda la clínica.
Cada lunes, quién lleva más de 12 meses sin venir. La lista con teléfono y el mensaje redactado; lo manda la clínica.
Cada tratamiento con su presupuesto por fases en PDF, y las cuotas vencidas señaladas cada lunes desde el ERP.
Respuesta redactada a cada reseña nueva de Google, en el tono de la clínica. La publicas tú.
Qué buscan en tu barrio, cómo está tu ficha de Google y el texto de la campaña del mes.
Wuama no es un chatbot: es una organización. Enzo es el copiloto de la empresa; debajo, directores de departamento; debajo de cada director, empleados digitales expertos en lo suyo. El pack «Clínica sin huecos» contrata el departamento entero con su director.
Habla con el dueño por WhatsApp y por el chat. Recibe cada encargo, decide a qué departamento va y devuelve el resultado en una frase.
Cada lunes cuenta los huecos de la semana y con ellos reparte el trabajo: a quién llamar, qué revisiones tocan, qué presupuestos siguen sin respuesta. Decide contigo, no por ti.

Facturas, cobros, pagos, impuestos y el gestor.

Campañas, contenidos y publicación en redes.

Agenda, correo, nóminas y documentación.

Lee Google Calendar, cuenta los huecos de mañana y de la semana, los cruza con la lista de espera y saca quién lleva más de un año sin venir. Te deja a quién llamar y el texto; lo manda la clínica.

Redacta cada presupuesto de tratamiento por fases, con lo que cuesta cada una y cómo se paga. A los 7 días te dice cuáles no han contestado y con qué texto llamarles.

Lee las facturas y los cobros en el ERP, señala las cuotas de tratamiento vencidas y cuadra lo cobrado en caja y en datáfono con lo facturado.

Lee cada reseña nueva en tu ficha de Google y redacta la respuesta en el tono de la clínica, sin datos del paciente. La publicas tú.

Mira qué se busca en tu zona y qué ofrecen las clínicas de al lado, revisa tu ficha de Google y escribe el texto de la campaña del mes.
Seis tareas programadas que nacen paradas: el dueño enciende las que quiere. Solo recibe lo que importa, por WhatsApp, en su móvil.
Cada lunes. Lee la agenda de la semana en Google Calendar y la cruza con la lista de espera: 11 huecos, 4 el jueves por la tarde. Para cada uno, tres nombres por orden y el texto listo; lo manda la clínica.
Una frase, una decisión. El dueño contesta desde el móvil y el equipo sigue.
Cada lunes. De la hoja de pacientes, quién lleva más de 12 meses sin venir: 38 personas. Lista con teléfono y el mensaje redactado en Archivos; lo manda la clínica.
Cada día. Dos reseñas nuevas en Google, una de tres estrellas por la espera del viernes. Respuesta redactada en el tono de la clínica; la publicas tú.
Lunes y jueves. Presupuestos entregados hace más de 7 días sin aceptar: 6, por 4.900 €. Lista para llamar, con el texto de seguimiento de cada uno.
Cada lunes. En el ERP, cuotas de tratamiento vencidas: 3, por 640 €, la más antigua de marzo. Te lo dice; no llama a nadie.
Cada tarde. Vuelve a mirar la agenda de mañana: dos cancelaciones nuevas. Para cada hueco, a quién llamar de la lista de espera y qué decirle.

El director no deja al dueño tomar ninguna decisión a ciegas. Cada fase dice qué hace el equipo y, en dorado, lo poco que sigue siendo humano: elegir, pagar y firmar.
Dental, fisio, estética o veterinaria: tu agenda de las últimas 8 semanas, huecos por día y hora, presupuestos entregados frente a aceptados.
tú eliges por dónde empezarUna hoja ordenada: quién quiere cita antes, para qué y qué horas le van.
tú la completas con lo que solo sabes túCada tarde, los huecos de mañana con tres nombres por orden y el texto listo.
tú llamas o mandas el mensajeCada lunes, quién lleva más de un año sin venir, con el mensaje redactado.
tú lo mandas desde la clínicaCada tratamiento por fases y con su forma de pago; seguimiento a los 7 días.
tú pones el precio y lo entregasCuotas vencidas señaladas cada lunes; cada reseña con su respuesta.
tú cobras y publicasSeis tareas encendidas: el lunes a las 07:34 ya sabes cuántos huecos hay y a quién llamar.
tú lees un WhatsAppQué se busca en tu zona, qué ofrecen y a qué precio las clínicas de al lado, qué dicen de ti en Google. Con fuentes, nunca de memoria.
Tu agenda en Google Calendar, la lista de espera y la hoja de pacientes en Google Sheets, y Holded, Quipu u Odoo en solo lectura. Te lo cuenta en cinco líneas.
La lista de a quién llamar, el mensaje para cada hueco, el presupuesto en PDF, la respuesta a cada reseña: todo en Archivos, listo para que lo mandes tú.
Lee cada reseña nueva en tu ficha pública de Google y te dice qué se repite: la espera, el precio, el trato de una persona.
El director crea tareas automáticas cuando hace falta. Nacen paradas: el dueño las enciende.
Gmail, solo lectura: facturas del laboratorio y del proveedor de material, para cruzarlas con lo que pagaste y lo que facturaste.
Huecos por día y hora, presupuestos aceptados de cada diez, cuotas vencidas por antigüedad. Euros y citas, no porcentajes sueltos.
Gastar, firmar o enviar algo pasa siempre por una pregunta al dueño. Potencia con freno.
«El lunes a las ocho ya sé cuántos huecos tiene la semana y a quién llamar para cada uno. Antes me enteraba cuando el sillón ya estaba vacío.»
La promesa del pack, tal como la lee el dueño en DescubrirLa ficha del pack en Descubrir lo dice igual que aquí: qué conectar, qué darle y qué decisiones siguen siendo tuyas.
Una clínica en marcha es un caso. La misma máquina monta una tienda online desde cero, las ayudas y subvenciones de cualquier pyme, la caja de un restaurante o los cobros de una gestoría. Cada pack es un departamento con su director, sus empleados y su vigilancia.

Siete sectores: hostelería, comercio, gestoría, salud, servicios, educación y otros. Instalables por el propio dueño.
Secretaría, administración, ventas, marketing, atención, documentación, equipo, cobros, pagos, tesorería, impuestos, nóminas, analista, revisor y CEO… y los que cada pack trae.
Copiloto, directores de departamento y empleados digitales. Una empresa de una persona funciona como una de treinta.
Sin saber de hojas de cálculo ni de marketing, sin contratar a nadie más, sin aprender ninguna herramienta. Hablando con Enzo por WhatsApp como hablarías con un socio.