Con Wuama, cualquier persona tiene a su disposición un equipo completo de empleados digitales: uno estudia tu mercado y dibuja tu cliente ideal, otro encuentra cada lunes 20 empresas que encajan, otro te prepara la llamada a cada una, otro lee quién te ha escrito después y te dice qué toca. Tú hablas con Enzo por WhatsApp. Ellos hacen el resto.
Qué tipo de empresa te compra, de qué tamaño, dónde está y por qué te elige. En una página, sacada de tus tres mejores clientes.
Veinte empresas que encajan, cada una con su web, su teléfono público, la fuente donde salió y el porqué.
Un guion por empresa, con una frase sobre algo concreto de su negocio y su teléfono con la fuente. Llamas tú.
Cada tarde, tu Gmail cruzado con la lista: quién te escribió después de la llamada, qué pide y qué toca.
Cada mes, llamadas, conversaciones y reuniones por sector, en cifras. Lo que no responde, se cambia.
Wuama no es un chatbot: es una organización. Enzo es el copiloto de la empresa; debajo, directores de departamento; debajo de cada director, empleados digitales expertos en lo suyo. El pack «Clientes nuevos cada semana» contrata el departamento entero con su director.
Habla con el dueño por WhatsApp y por el chat. Recibe cada encargo, decide a qué departamento va y devuelve el resultado en una frase.
Define contigo a quién vendes y a quién no, decide qué sector se prueba cada semana, reparte el trabajo a sus cuatro empleados y te dice a quién llamar primero.

Facturas, cobros, pagos, impuestos y el gestor.

Campañas, contenidos y publicación en redes.

Agenda, correo, nóminas y documentación.

Estudia tu sector y tus mejores clientes, escribe el retrato de la empresa que te compra y mide cada mes qué responde y qué no.

Cada lunes, 20 empresas que encajan, con web, sector, tamaño, teléfono público y fuente. Cada viernes, a quién volver a llamar.

Tu propuesta en tres líneas y el guion de la llamada a cada empresa. Si después te piden información, el correo listo para que lo mandes tú.

Lee en tu Gmail quién te escribe después de la llamada, apunta en qué punto está cada empresa y te prepara una página antes de volver a llamar.
5 tareas programadas que nacen paradas: el dueño enciende las que quiere. Solo recibe lo que importa, por WhatsApp, en su móvil.
20 empresas que encajan con tu cliente ideal, cada una con su web, su teléfono público, la fuente donde salió y por qué encaja. Esta semana: 12 hoteles y 8 residencias de tu provincia.
El guion de la llamada a cada una: por quién preguntar, una frase sobre algo concreto de su negocio y su teléfono con la fuente. Llamas tú.
Todos los días a las 17:00: lee tu Gmail y cruza cada correo con la lista. Hoy, uno: el hotel con el que hablaste el martes te pide información por escrito.
Una frase, una decisión. El dueño contesta desde el móvil y el equipo sigue.
Las empresas con las que no pudiste hablar o que te dijeron «llámame la semana que viene», con lo que decir esta vez.
Cada mes: llamadas, conversaciones y reuniones por sector. Este mes los hoteles atienden la llamada más que las residencias: la lista del lunes lo tiene en cuenta.

El director no deja al dueño tomar ninguna decisión a ciegas. Cada fase dice qué hace el equipo y, en dorado, lo poco que sigue siendo humano: elegir, llamar y cerrar.
El retrato de la empresa que te compra, sacado de tus mejores clientes.
tú dices a quién vendesSectores y zonas con más empresas así, y la primera lista con fuente.
tú tachas las que no quieresQué ofreces, en tres líneas, y el guion modelo de la llamada.
tú apruebas el tono y la ofertaUn guion por empresa, con su teléfono público y la fuente.
tú haces cada llamadaQuién te escribe cada tarde, a quién volver a llamar cada viernes y el correo listo solo si te lo piden.
tú mandas lo que te pidenQué sector y qué propuesta responden más. La lista del lunes se ajusta sola.
tú decides qué sector sigueWebs de empresas, directorios del sector, el BORME y noticias de aperturas. Solo páginas públicas, con fuente, nunca de memoria.
Empresa, web, teléfono público, sector, tamaño, fuente y porqué, en una tabla. En tu Google Sheets si lo conectas; si no, en Archivos.
El guion de la primera llamada y, antes de volver a llamar, una página: a qué se dedica la empresa, qué te dijo y qué decirle.
Gmail en solo lectura: quién te ha escrito después de la llamada, si pide precio, una reunión o que no le vuelvas a llamar. No envía nada.
El director crea tareas automáticas cuando hace falta. Nacen paradas: el dueño las enciende.
Solo cuando una empresa te pide información, en la llamada o porque te escribió: la respuesta con tu propuesta, para que la mandes tú.
Llamadas, conversaciones y reuniones por sector. Cifras del mes, no impresiones.
Gastar, firmar o enviar algo pasa siempre por una pregunta al dueño. Potencia con freno.
«Yo busco a quién venderle y te preparo la llamada. Tú coges el teléfono; el correo, solo a quien te lo pide.»
La promesa del pack, tal como la lee el dueño en DescubrirLa ficha del pack en Descubrir lo dice igual que aquí: qué conectar, qué darle y qué decisiones siguen siendo tuyas.
Salir a buscar clientes es un caso. La misma máquina sigue los presupuestos enviados hasta el sí o el no, vigila los precios de la competencia, busca las ayudas y subvenciones de cualquier pyme o prepara el dossier para pedir financiación al banco. Cada pack es un departamento con su director, sus empleados y su vigilancia.

Siete sectores: hostelería, comercio, gestoría, salud, servicios, educación y otros. Instalables por el propio dueño.
Secretaría, administración, ventas, marketing, atención, documentación, equipo, cobros, pagos, tesorería, impuestos, nóminas, analista, revisor y CEO… y los que cada pack trae.
Copiloto, directores de departamento y empleados digitales. Una empresa de una persona funciona como una de treinta.
Sin saber de prospección, sin contratar a un comercial, sin aprender ninguna herramienta. Hablando con Enzo por WhatsApp como hablarías con un socio.